Analizando la Champions pasada, la suerte acompañó al equipo londinense, que no fue superior al Nápoles ni al Benfica en octavos y cuartos de final respectivamente. Al llegar a semifinales contra el Barcelona la fortuna blue llegó a su máximo nivel, acentuado con el penalti que erró Leo Messi, en la final se repitió la historia, Robben falló un penalti en la prórroga que era media Champions para el Bayern, finalísima que acabó decidiéndose desde el punto de penalti, una tanda, para más complicación, empezó perdiendo el Chelsea. Además de la suerte también estuvo presente un jugador inmenso, el mejor de la competición, Didier Drogba, que certificó el título con el penalti definitivo en el Allianz Arena.
Si bien es verdad, que la Champions le debía una al Chelsea, todos recordamos el penalty en el que Terry se resbaló y su lanzamiento se fue al palo, ese penalty que si entraba le daba la Champions y que acabó perdiendo al final de la tanda.
Centrándonos en el mercado de fichajes, han abandonado el club jugadores como el propio Drogba, Kalou o Bosingwa, Essien también ha salido cedido y Malouda está descartado aunque le queda un año de contrato.
Más de 100 millones se ha gastado Abramovic en las altas, estas vienen encabezadas por Oscar, el 10 de la canarinha en los juegos olímpicos, con solo 20 años lidera a Brasil, palabras mayores, precede de Inter de Portoalegre y ha costado 30 millones de euros, un proyecto de crack, una visión de juego magnífica, con gol, un gran jugador llamado a completar la mediapunta del Bridge junto a Mata y el otro gran fichaje, el belga, Eden Hazard, a más de 40 millones se ha elevado el traspaso pagado al Lille francés, rápido, con desborde, un cambio de ritmo brutal, muchísima calidad y pegada, el mejor jugador de la pasada temporada en la Ligue One francesa. También interesantes los otros tres fichajes, profundidad de plantilla con Victor Moses y Marko Marin, el nigeriano y el alemán son dos extremos veloces y con calidad, para completar el cupo de llegadas el español César Azpilicueta refuerza el lateral derecho, una gran proyección del navarro lo llevó al Olympique de Marsella, donde se vio frenado por una rotura del ligamento cruzado de la que ya está recuperado. Además el Chelsea cuenta con más de una veintena de jugadores cedidos, algunos con muchísima proyección como el portero atlético Courtois o el que dicen será el nuevo Drogba, el belga Romelu Lukaku.
Con estos retoques más la plantilla que ya tenía buscan una combinación entre juventud con mucho talento y la veteranía que aportan jugadores de la talla de Lampard o Terry. Pero la plantilla tiene un gran pero, el delantero, el único 9 de la plantilla es Fernando Torres que lleva unos números realmente malos de cara a portería en los dos últimos años, con la salida de Drogba todo el mundo daba por hecho la llegada de un delantero centro de fama mundial, pero tras muchas especulaciones esta posición ha quedado bastante desprotegida.
Así pues el Chelsea afronta la temporada con un once poderoso, la portería está más que cubierta con Petr Cech, gran protagonista de la pasada Champions junto a Drogba, en defensas Ivanovic y Ashley Cole son unos laterales de muy alto nivel, centrales están además de los experimentados Cahill y Terry uno de los jugadores con más proyección en ese puesto, el brasileño David Luiz. En el doble pivote cuenta con Obi Mikel y Oriol Romeu para desempeñar el puesto más defensivo, dos jugadores jóvenes, muy fuertes físicamente y con el indiscutible Frank Lampard para ejercer las funciones más ofensivas, el inglés ejerce más de llegador que de creador, quizá la otra posición a reforzar, se echa de menos un organizador que lleve el balón hacia la siguiente línea, la mejor del equipo sin duda, Mata, Ramires, Hazard, Oscar, Marin o Moses pueden jugar ahí, arriba queda demasiado solo Fernando Torres.
En resumen, un equipo que puede dar espectáculo con jugadores de muchísimo futuro y muchas ganas, están empezando a destacar sobremanera los dos que se van a convertir en dos de los mejores jugadores del mundo a medio plazo, Eden Hazard y Oscar. Con el tiempo y el dinero el Chelsea a buen seguro que refuerza el equipo con el delantero y el organizador que le faltan para ser un auténtico superequipo.





















